Villalba de Losa

 El conjunto urbano de Villalba de Losa se extiende escalonadamente a lo largo de la ladera suroeste de una pequeña loma en cuya cima existió un castillo del que hoy sólo quedan algunos vestigios de su muralla exterior.

Situado en el extremo oriental del Valle de Losa su término comprende dos zonas con diferentes características en cuanto a naturaleza y paisaje. Hacia el norte, en la cabecera de la cuenca del río Omecillo, el terreno es montañoso con frecuentes afloramientos de la losa caliza de la que deriva el nombre del valle. Aquí, entre pastos y bosques en los que predomina el pino silvestre, el quejigo, la encina y el enebro se encuentran los pequeños pueblos de tradición ganadera de Zaballa y Mijala. Hacia el sur se abre la amplia depresión ortoclinal en donde la erosión de materiales blandos ha dado lugar a buenas tierras de cultivo en las que se producen patatas de excelente calidad con las que el Valle de Losa ha alcanzado una merecida fama. En esta zona se localizan los núcleos de Murita y Villalba.

que los lieva cada anno por el castiello de Villa Alba”

Un excelente dominio visual sobre las tierras de su entorno convirtió este enclave en un importante centro de poder. A mediados del siglo XIV era una villa de realengo de la que dependían las aldeas de Barriga, Zaballa, Villodas y Mijala que a su vez era cabeza de las aldeas de Lastras, Murita, Llorengoz, Teza, Baro, Villota, Berberana, Villacián y San Llorente. En aquella época el lugar de Fresno de Losa pagaba martiniega al “castiello de Villa Alba”.

Tras el ascenso al trono de Enrique II, la villa y sus aldeas pasaron a ser del señorío de Gómez Manrique, Adelantado Mayor de Castilla, como agradecimiento por su apoyo a la causa del Trastamara. Como consecuencia de sucesivos enlaces matrimoniales, trueques y compraventas, el señorío y el castillo de Villalba acabaron incrementando el enorme patrimonio de Iñigo Fernández de Velasco, Condestable de Castilla y II Duque de Frías.

Durante los siglos posteriores, al tratarse de una jurisdicción de señorío de los duques de Frías, tanto Villalba de Losa como las aldeas de Barriga, Lastras de Teza, Mijala, Murita, Teza, Villacián, Villota y Zaballa, no se integraron en el Corregimiento de las siete Merindades de Castilla-Vieja. Tras la abolición de los señoríos a comienzos del siglo XIX se constituyó el Ayuntamiento de Junta de Villalba de Losa al que pertenecen desde entonces los pueblos de Villalba, Murita, Mijala, Zaballa y el despoblado de Villota, enclave en territorio de lo que fue la Junta de San Martín de la Merindad de Losa.

A vos Juan de Garay, natural de Villalba de Losa

Así reza la placa, conmemorativa del IV centenario de la fundación de la ciudad de Buenos Aires, que se encuentra colocada en el monolito que Villalba dedica a Juan de Garay y que está situado en una amplia y luminosa plaza de la villa.

Juan de Garay fue un explorador y conquistador español del siglo XVI cuyo lugar de nacimiento es motivo de polémica pero que, según él mismo declaró en sus relaciones de servicio, era “vizcaíno” y natural de Villalba de Losa. Al parecer su familia procedía de la cercana Orduña que fue parcialmente destruida por un incendio en 1535. Junto a su tío, Pedro de Zarate, se puso al servicio de la corona española y formó parte de la expedición de Núñez de Prado a Tucumán. En Perú participó en varias campañas de conquista, emprendiendo después una expedición por el río Paraná que culminó con la fundación de la ciudad de Santa Fe. Siete años más tarde, en 1580 llevó a cabo la fundación de la ciudad de Buenos Aires, la actual capital de Argentina.

PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO

Arquitectura popular

El irregular trazado del conjunto urbano de Villalba, presidido desde lo más alto por las ruinas de su viejo castillo, alberga interesantes ejemplos de la arquitectura popular del Valle de Losa con casas de gruesas paredes de mampostería rodeadas por muros construidos con lajas de piedra procedentes de las abundantes losas de su suelo. En varias de sus casas se conservan las solanas o balcones rehundidos con respecto a la línea de la fachada característicos de la arquitectura tradicional del Valle de Losa. Estas mismas características se repiten en los otros pueblos del municipio.

El emplazamiento en una zona montañosa otorga a los pequeños conjuntos de Zaballa y de Mijala una personalidad diferente con características propias de pueblos de montaña aun cuando en ellos se mantiene un mismo estilo arquitectónico.

Arquitectura culta

La iglesia parroquial de Villalba del siglo XVI, que cuenta con una poderosa torre de planta cuadrada y un elegante pórtico de gusto renacentista al que se accede desde un atrio ajardinado, preside una amplia plaza en la que destaca la moderna construcción de una gran bolera cubierta en la que se practica el juego de bolos en la modalidad de tres tablones de gran tradición en todos los pueblos del Valle de Losa.

Muy cerca de la iglesia algunas casonas señoriales exhiben sus blasones y sus fachadas de piedra de sillería bien labrada.

Mijala – Iglesia románica – Casona de DOM ÇALDIBAR

Este pequeño pueblo de montaña cuenta con algunas interesantes casonas señoriales con buenas portadas y escudos. En una de ellas se conserva una inscripción muy similar a la existente en la casa-palacio de Zaldibar de Valpuesta en la que se puede leer el nombre de su propietario: “DOM ÇALDIBAR”.

La pequeña iglesia de San Pedro Apóstol es un edificio del siglo XIII con cabecera cuadrada al que en épocas posteriores se han añadido otras dependencias. Lo más interesante de este templo es la pequeña ventana románica con arquivoltas ligeramente apuntadas que se conserva en el testero de la capilla mayor.

Iglesia de Zaballa

El precioso conjunto tradicional de este pueblo de montaña, en el que sus casas trepan por la ladera del monte sólidamente asentadas sobre la peña caliza que aflora constantemente, mantiene aún hoy en día modos de vida tradicionales basados en la ganadería y en la elaboración artesanal de quesos. Cabras y caballos de raza autóctona “losina” pacen en los pastos que rodean el pueblo.

Su pequeña iglesia situada en un lugar prominente muestra un bello campanario muy popular y conserva en su interior varios frescos que aparecieron al desencalar sus muros.

PATRIMONIO NATURAL

Monumento Natural de Monte Santiago

El municipio de Villalba de Losa se incluye dentro del Monumento Natural de Monte Santiago, espacio formado por un extenso hayedo y por el bello salto del Nervión, de más de 200 m de altura. Todo el espacio está incluido dentro de la Red Natura 2000 con la declaración de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). En él existen doce rutas de senderismo de distintas distancias, nombradas como PR-BU 41 al 52.

Sierra Salvada

La estructura monoclinal de esta sierra, situada en la estribaciones más orientales de la Cordillera Cantábrica, muestra el característico relieve en cuesta con espectaculares cortados hacia el norte que contrastan con las suaves pendientes correspondientes al dorso de cuesta que se extienden hacia el Valle de Losa. Las calizas predominantes de sus suelos han dado origen a un paisaje kárstico en el que la acción del agua a modelado numerosas cuevas, simas y dolinas.

En el término de la Junta de Villalba de Losa se localiza un importante complejo kárstico en el pastizal de Pozalagua en donde varios arroyos se precipitan en numerosas cavidades que alimentan cursos de agua subterráneos y que configuran diversas galerías de gran interés espeleológico.

Una gran biodiversidad convierte a esta sierra en una de las mayores y más ricas reservas de flora y fauna de la Península Ibérica. Sus cresteríos rocosos proporcionan emplazamientos de cría para numerosas especies de aves rupícolas y de montaña como el buitre leonado y el águila real. Es por ello por lo que fue declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y se encuentra incluida dentro de la Red Natura 2000.

Bibliografía:

  • FRANCO SILVA, Alfonso, La fortuna y el poder, Salamanca, 1996.

  • GANDÍA, Enrique de, Dónde nació el fundador de Buenos Aires, Buenos Aires, 1928.

  • GARCÍA FERNÁNDEZ, Ernesto, “El linaje Avendaño: causas y consecuencias de su ascenso social en la Baja Edad Media”, Anuario de Estudios Medievales, 2007, pp. 527-561.

  • MARTÍN VISO, Iñaki, Poblamiento y estructuras sociales en el norte de la Península Ibérica (siglos VI-XIII), Salamanca, 2000.

  • MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo, Libro Becerro de las Behetrías. Estudio y texto crítico, León, 1981.

  • RODRÍGUEZ MONTAÑÉS, J.M., Enciclopedia del Románico en Castilla y León, Aguilar de Campoo, 2002.