Merindad de Cuesta Urría

 En un amplio valle regado por el río Nela, entre la sierra de la Tesla y el río Jerea, se reparten la treintena de pequeños pueblos que componen este municipio, que corresponde casi exactamente con la histórica Merindad de Cuesta Urría.

La mayor parte de su término ocupa un fértil valle limitado, al sur, por las abruptas laderas de la Tesla y, hacia el norte, por las modestas elevaciones de la sierra de Cuesta Urría que, entre el Pico del Cotorrillo y el Pico del Buitre, forma un intrincado relieve que llega hasta el profundo desfiladero de Entrepeñas excavado por el río Jerea. El cultivo de cereal y hasta no hace mucho tiempo la elaboración de chacolí han sido tradicionalmente las principales actividades de su población.

Los ríos Nela y Jerea vertebran este extenso y contrastado territorio en el que encontramos lugares de gran belleza natural como las empinadas laderas de La Tesla, la ribera del Nela, los intrincados relieves de la pequeña sierra de Cuesta Urría y el estrecho desfiladero del Jerea en Quintana-Entrepeñas, en los límites de la Sierra de Árcena.

Mijangos: una avanzadilla visigoda

Este espacio abierto al norte del Ebro fue durante los siglos del dominio visigodo una zona de contacto con los pueblos del norte, cántabros y vascones. Desde época tardorromana, en torno al paso natural del desfiladero de la Horadada, excavado por el Ebro, se desarrolló un espacio de poder, de control político y de expansión religiosa con un doble eje: una fortificación de carácter militar situada en un lugar estratégico, la de Tedeja, y un centro habitacional y religioso al pie de la Tesla y a orillas del Nela, en Mijangos. Sin embargo, la desaparición del poder político visigodo no trajo consigo su destrucción, sobreviviendo durante los primeros siglos medievales como estructura territorial en el alfoz de Tedeja.

Cerca del pueblo de Mijangos se puede visitar el yacimiento en el que se conservan los restos del pequeño templo de Santa María y su necrópolis. Entre Mijangos y Urría, en el término de Bergonda, se conserva también una interesante necrópolis de los siglos VIII-X.

Al parecer, a mediados del siglo IX, según los cronistas cordobeses, las tropas musulmanas destruyeron varios castillos por la zona, entre ellos el de “Gomes de Misanica”. En el siglo XI, Mijangos ya había recuperado su papel protagonista, pues en un documento del año 1067, Sancho II de Castilla se refería a sus palacios de “Mescanigos”.

Este logar es del monasterio de Onna”

A mediados del siglo XIV el poder de los monasterios de Oña y de Nájera se extendía por los pueblos de Cuesta Urría. Sin embargo, tras el ascenso al trono de Enrique II de Trastamara se produjeron grandes cambios en la configuración señorial del territorio de la vieja Castilla, adquiriendo un gran poder Pedro Fernández de Velasco.

Arquitectura medieval

Fue precisamente Pedro Fernández de Velasco, primer señor de Medina, quien construyó sobre una inaccesible atalaya rocosa, en el término de Valdelacuesta, a finales del siglo XIV, el castillo de Urría o de Montealegre, con el fin de controlar el territorio situado al norte de la Sierra de la Tesla por el que se extendían su señoríos.

Muy cerca de allí, en Paralacuesta, a orillas del Nela, la torre de los Quintano, levantada a comienzos del siglo XVI es un buen ejemplo de arquitectura señorial. En ella destacan unas elegantes ventanas, una de ellas ajimezada.

También del siglo XVI data la torre defensiva de Villapanillo. Esta torre formaba parte de la muralla medieval y es expresión del poder que tuvo en esta villa el monasterio de Oña.

El conjunto urbano de Mijangos conserva aún su aspecto medieval. Su trazado urbano se caracteriza por el escaso frente edificatorio de sus casas alineadas según la tipología conocida como de “parcela gótica”. Algunas casas blasonadas, dos magníficas torres y el puente medieval que cruza el cauce del Nela a la salida del pueblo, refuerzan el carácter medieval de esta localidad.

Arquitectura religiosa. “Con este signo se protege al piadoso…”

Una lápida de origen prerrománico con esta inscripción fue hallada en la pequeña iglesia de Ael. Este humilde templo, cuyo origen podría estar en un templo prerrománico, conserva una interesante portada de un estilo románico tardío próximo al gótico.

La portada de la iglesia de San Millán de Almendres es probablemente, por su ornamentación, uno de los ejemplares más interesantes de toda la comarca. Con algunos añadidos de estilo popular, la iglesia de San Antolín de Baillo conserva su estructura y elementos decorativos de estilo románico. Otros ejemplos interesantes de arquitectura románica se pueden encontrar en Villamagrín, en Mijangos, en Urría, en Paralacuesta y en la iglesia de San Martín de Valdelacuesta, esta última muy bien conservada pero correspondiente a un románico muy tardío.

El monasterio de clarisas de Santa María de Rivas situado en lo alto del pueblo de Nofuentes conserva una parte importante de su estructura original del siglo XV. Es un conjunto en el que se armonizan diversos estilos arquitectónicos, predominando los elementos góticos y renacentistas. El apoyo del obispo burgalés Luis de Acuña y las donaciones de importantes familias como los Velasco y los Mendoza se encuentran en la base de la importancia que tuvo este monasterio.

Entre las tradiciones de carácter religioso, la representación viviente de la Pasión de Cristo por los vecinos de Extramiana, es un acontecimiento relevante en toda la comarca.

PATRIMONIO NATURAL

Sierra de la Tesla

Ocupando el sur del municipio, y sirviendo de frontera natural con el vecino valle de Valdivielso, se sitúa la Sierra de la Tesla. Enmarcada entre los desfiladeros de los Hocinos (Valdenoceda) y de la Horadada (Trespaderne), la sierra está incluida dentro de la Red Natura 2000 con la declaración de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Riberas del Nela

El río Nela, en su trayecto hacia su desembocadura en el Ebro, riega las fértiles tierras de la Merindad de Cuesta Urría. En su entorno podemos encontrar chopos, sauces y alisos además de numerosas especies de anfibios, reptiles y aves. Sus riberas están incluidas dentro de la Red Natura 2000 con la declaración de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Hoz de Quintana Entrepeñas

En las inmediaciones de la localidad de Quintana Entrepeñas, en el extremo noreste del municipio, el río Jerea, procedente del Valle de Losa, forma un pequeño y bello desfiladero conocido como la Hoz de Quintana.

El GR-85 y El GR-1006

El sendero de gran recorrido GR-85-Ruta de los Sentidos atraviesa el noreste del municipio de Cuesta Urría, en concreto, la localidad de Quintanilla Montecabezas. El GR-1006-Ruta de los Monteros enlaza Espinosa de los Monteros y Oña. El sendero recorre siete kilómetros del municipio entrando por Pradolamata para continuar hacia Nofuentes y dirigirse hacia Arroyuelo y Cadiñanos, en su camino hacia el Valle de Tobalina.

Bibliografía:

  • ILARDIA GÁLLIGO, Magdalena, Enciclopedia del Románico en Castilla y León, Aguilar de Campoo, 2002.

  • LÓPEZ MARTÍNEZ, Nicolás, Monasterios primitivos en la Castilla Vieja (s. VI-XII), Burgos, 2001.

  • MARTÍN VISO, Iñaki, Poblamiento y estructuras sociales en el norte de la Península Ibérica (siglos VI-XIII), Salamanca, 2000.

  • MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo, Libro Becerro de las Behetrías. Estudio y texto crítico, León, 1981.

  • SACRISTÁN DE LAMA, José David, La Edad del Hierro en la provincia de Burgos, Burgos, 2007.