Alfoz de Santa Gadea

 Alfoz es una palabra de origen árabe que se utilizó para designar los distritos en los que se organizó la antigua Castilla en los primeros siglos de su andadura como Condado y como Reino independiente de León. En algunos lugares como aquí y en el vecino Alfoz de Bricia se ha conservado hasta nuestros días como parte del nombre de los modernos municipios.

El término municipal se compone de tres pequeños núcleos de población: Higón, Quintanilla de Santa Gadea y Santa Gadea, su capital, al que se conoce también como Santa Gadea de Alfoz, para diferenciarlo de otras poblaciones de su mismo nombre existentes en la provincia de Burgos. Arija también perteneció a este municipio hasta que se separó de él a comienzos del siglo XX.

Su territorio está enclavado en una zona de montaña en las estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica, en la comarca de Campoo en el Alto Ebro. Su elevada altitud sobre el nivel del mar y un clima de tipo atlántico configuran un paisaje en el que predomina el verde de los campos y los grandes bosques de robles y hayas. Su situación geográfica y su clima húmedo condicionan también las formas de vida de sus habitantes basadas principalmente en la ganadería.

Historia

Santa Gadea, más conocida actualmente como Santa Águeda, fue una mártir siciliana del siglo III, cuya devoción se extendió con la implantación del cristianismo en la Península. Un primitivo templo dedicado a esta santa en torno al cual se repobló este territorio en época altomedieval daría nombre al lugar en el que se encontraba. Todavía hoy continúa en pie la pequeña iglesia románica de Santa Gadea a las afueras del núcleo de población que da nombre al municipio.

et ad Santa Gadeam, et per totam silvam de Isedo…”

De esta manera aparece Santa Gadea en el documento del año 999, aunque probablemente falsificado en el siglo XII, en el que el conde de Castilla Sancho García donaba diversas heredades a San Pedro de Cervatos. También aparecía Santa Gadea en el privilegio de Fernán González conocido como “los Votos de San Millán” del año 934, también considerado actualmente como falsificado en el siglo XIII.

En el siglo XIV los pueblos del alfoz de Santa Gadea, pertenecientes a la Merindad de Aguilar de Campoo, fueron otorgados por el rey Alfonso XI a su hijo don Tello, señor de Lara y de Vizcaya, según consta en el libro Becerro de las Behetrías de mediados de este siglo. En aquel tiempo pertenecían al alfoz de Santa Gadea los lugares de Villa Meran (San Vicente de Villamezán), Egon (Higón), Quintaniella de Santa Gadea y Santa Gadea. A partir de entonces, hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX, estos lugares fueron de la jurisdicción de señorío del marquesado de Aguilar y eran conocidos con el nombre de Alfoz de Santa Gadea de Campoo.

A comienzos del siglo XIX, con la división territorial en provincias, el ayuntamiento de Alfoz de Santa Gadea pasó a formar parte del partido de Sedano en la provincia de Burgos, a pesar de que el año 1838 junto a los Ayuntamientos de Alfoz de Bricia, Zamanzas, Valdebezana y Hoz de Arreba, solicitaron su incorporación a la recién creada provincia de Santander.

Patrimonio Natural

Monte Hijedo

Al sur del municipio del Alfoz de Santa Gadea se encuentra una de las masas forestales caducifolias más extensas y mejor conservadas del norte del país. El Monte Hijedo ocupa un amplio territorio repartido entre varios municipios pertenecientes actualmente tanto a la provincia de Burgos como a la comunidad cántabra. Es un ejemplo de bosque mixto en el que predominan los ejemplares de roble albar pero que cuenta también con bellísimos hayedos y en el que crecen pequeños bosquecillos de acebos y otras especies como alisos, abedules y avellanos, así como algunos impresionantes y majestuosos tejos milenarios. Son numerosas las especies de aves y de mamíferos que pueblan este magnífico bosque atlántico.

Un sendero balizado, el PR-BU 30, recorre durante 11 km parte de este entorno natural pasando por la Cabaña del Monte Hijedo, un complejo formado por vivienda, granja y capilla construido a comienzos del siglo XX. La zona está incluida dentro de la Red Natura 2000 y está declarada como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Las Glosas emilianenses (siglo X) ubicaban en este lugar lo que se conocía entonces como Cantabria: “Cantabriae sita est in mons Iggeto iuxta fons Iberi”.

El roble sesteadero

En Quintanilla de Santa Gadea varios robles centenarios de gran porte continúan a duras penas dando sombra y buenas bellotas, pero el más espectacular es probablemente el conocido como “el roble sesteadero” cerca de la localidad de Higón. Se trata de un enorme ejemplar caracterizado por una gran oquedad en su base que le otorga un aspecto original. El nombre por el que es conocido se debe a que a su sombra acostumbraba a sestear el ganado.

Patrimonio Histórico

Las “Tumbas de los Moros”

En el término de Quintanilla de Santa Gadea, en una cima amesetada, se localiza una necrópolis altomedieval formada por un conjunto de 19 tumbas antropomorfas excavadas en la roca, que han sido datadas entre los siglos VIII-X. Estas tumbas, conocidas en la zona como “las tumbas de los moros”, se encuentran orientadas según el ritual cristiano altomedieval con los pies hacia el este. La mayor parte de ellas corresponden a enterramientos de personas adultas pero hay algunas que por su tamaño corresponderían a niños. Algunas presentan un rebaje para la losa de cubierta y canalillos de desagüe.

La palma

Con este nombre se conoce en Santa Gadea una interesante estela discoidal de época medieval tallada con motivos geométricos que se conserva en el atrio de la iglesia parroquial de San Andrés. Se trata de un testimonio de antiguas costumbres funerarias.

Arquitectura

Los conjuntos urbanos de sus pequeños pueblos conservan su primitivo trazado destacando las agrupaciones de casas formando alineaciones precedidas de pequeños patios a los que se accede a través de grandes portalones. Las construcciones responden al modelo tradicional de casa montañesa con la típica solana de madera o balcón corrido a lo largo de la fachada en la última planta. Este tipo de arquitectura popular es característico de toda la zona de montaña en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica tanto en su vertiente norte como en la meridional.

Entre los edificios más notables destacan una casona del siglo XVII en Quintanilla y sobre todo la Casona de los Bustamente, conocida como “La Torre”, en el barrio de Abajo de Santa Gadea. Esta casa construida con buena sillería conserva una elegante ventana flanqueada por columnas y rematada con frontón triangular, además de una interesante escalinata de estilo renacentista. Varios humilladeros o ermitas de ánimas se distribuyen por sus pueblos, así como algunas magníficas fuentes de piedra como la de Quintanilla de Santa Gadea.

La iglesia de Nuestra Señora de la Hoz en Higón, de estilo neoclásico, destaca por su elegante espadaña situada a los pies del templo. La iglesia parroquial de San Andrés en Santa Gadea es un edificio de origen tardorrománico muy reformado en épocas posteriores, pero todavía conserva algunos capiteles del primitivo templo románico y la antigua pila bautismal adornada con gallones.

A las afueras del pueblo de Santa Gadea, sobre una suave loma y rodeada de pastizales se encuentra la vieja ermita románica de Santa Gadea. Es un edificio de gran sencillez en el que destaca su construcción con grandes sillares de piedra arenisca.

Bibliografía:

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